La Red Avi

La arquitectura vernácula es uno de los patrimonios de mayor relevancia en el mundo iberoamericano, y un recurso clave para la puesta en marcha de iniciativas locales y regionales conjuntas que posibiliten el desarrollo orientado al mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes.

¿Qué es la Red de Arquitectura Vernácula Iberoamericana?

Es una estrategia que busca el conocimiento, la protección, la difusión y la valoración del patrimonio vernáculo para la cohesión social y el desarrollo local, regional y humano en Iberoamérica.

El orígen...

Era una casa muy vieja, con viejos recuerdos y mucha vida almacenada entre sus paredes, que había sido construida para ser un hogar, y lo era aún: un sitio sólido que lo abrazaba a uno y lo apretaba cálida, posesivamente.  Podría hacer mía esta frase de Clifford D. Simak cuando recuerdo la vieja casa donde nací y transcurrieron mis primeros años. Así podrían también expresarse cuantos han tenido la suerte de sentir la calidez de esos espacios de vida, lugares en los que uno quiere pensar que queda algo de nuestra historia. Ámbitos en los que a lo mejor deambulan las almas de nuestros antepasados, que murieron en ellos, o que aún nos devuelven el eco de los primeros llantos de los allí nacidos. Tanta vida y tanta muerte de algún modo deja un sutil rastro que se adivina y se trenza con nuestras raíces, con nuestra memoria, con nuestra identidad.

Quienes hemos vivido en esas casas familiares, de vieja y sabia construcción; quienes hemos tenido la suerte de oír los latidos de su anciano y cansado corazón; quienes hemos gozado del abrazo de sus muros; todos, nosotros, los que no olvidamos la experiencia, sentimos un afecto y estamos implicados en defender eso mismo, que hoy apenas constituye una curiosa molestia en el mal entendido progreso de las poblaciones o en el devastador avance de una mal interpretada modernidad, en espacios naturales donde aún la vivienda tradicional sigue presente y comulga con el paisaje.

Y eso mismo nos ha llevado a un grupo de investigadores, procedentes de diversos lugares geográficos, diferentes ámbitos disciplinares y de distintos centros de investigación, a organizarnos en una red con la que sobre todo queremos hacer que otros aprendan también a querer los regalos de nuestros antepasados. Y hacemos nuestras las palabras de J. Bold, quien decía que no es presuntuoso pensar que tenemos un papel que jugar en la concepción del entorno que vamos a transmitir a las generaciones futuras y que debemos contribuir a la comprensión de la arquitectura del pasado, y añado “de nuestros ancestros”, a fin de preparar unas bases sólidas para el futuro. Y tengamos en cuenta que se trata de un deber que no debemos tomar a la ligera.

 

Un poco de Historia.

En el año 2010 presentamos una iniciativa a la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo –AECID-, para emprender acciones en torno al conocimiento, protección, difusión y la valorización del patrimonio vernáculo, como estrategia unificada para la cohesión social y el desarrollo local, regional y humano en Iberoamérica. Con la aprobación del proyecto, nació la Red de Arquitectura Vernácula Iberoamericana Red Avi, con el liderazgo del Área de Historia del Arte de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, España, en coordinación con la Universidad Ricardo Palma en Lima, Perú y el apoyo de las universidades de Camagüey en Cuba, de Los Andes en Mérida, Venezuela, Nacional de Colombia, sede Manizales y de Buenos Aires, Argentina.

Desde la Red entendemos la arquitectura vernácula como uno de los patrimonios de mayor relevancia en el mundo iberoamericano, y un recurso clave para la puesta en marcha de iniciativas locales y regionales conjuntas que posibiliten un concepto de desarrollo orientado al propio entorno. Estamos convencidos de que el patrimonio vernáculo es motor para la mejora de la calidad de vida y el desarrollo local y humano de las regiones, conjuntamente con el aprovechamiento turístico de este patrimonio, estrategia ya usada con mayor o menor fortuna como forma prácticamente excluyente de valorización de esta herencia patrimonial.

En esa primera etapa nos consolidamos como Red y construimos principios y estrategias para el trabajo colaborativo y presentamos una segunda propuesta a la AECID, que también fue aprobada y en la que el país socio es Colombia, con la Universidad Nacional, sede Manizales, en cabeza del proyecto.

Además de la arquitectura Vernácula, Colombia aportó en la introducción de un ámbito patrimonial que se fundamenta en el entorno y en la relación de éste con la identidad, los Paisajes Culturales, lo que nos permitió ampliar el espectro y abordar la arquitectura vernácula desde su amplio contexto.

Hoy contamos con la presencia en redes sociales, el desarrollo y participación de eventos académicos en Perú, Colombia, Argentina y España y una plataforma virtual que nos permitirá interactuar y ampliar nuestro trabajo.

Estamos encaminados a generar sinergias y espacios de diálogo para la construcción de estrategias en la protección, conocimiento y salvaguarda de la arquitectura vernácula y los paisajes culturales en el mundo iberoamericano, como recurso para el desarrollo social y económico local, desde planteamientos novedosos tendentes al rescate y protección de estas piezas tan frágiles en el complejo mundo del patrimonio cultural.

Las tareas se han centrado en seis aspectos principales, cada uno de ellos a cargo de un coordinador responsable, que son: 1.- Conocimiento y valoración, 2.- Vivienda vernácula y sociabilidad. La participación del habitante en la construcción de su hábitat, 3.- Conservación y preservación: técnicas y oficios constructivos, 4.- Arquitectura vernácula y paisaje, 5.- Capacitación, educación y gestión para el trabajo y el desarrollo humano, 6.- Comunicación y difusión. Nuevas tecnologías.

Por ello, no se trata de una tarea nostálgica o romántica, sino de llevar adelante una aproximación nueva de lo que las arquitecturas vernáculas nos ofrecen con su ejemplo de adecuación al ambiente, al medio humano y a los recursos técnicos y financieros, de lo que ella puede enseñarnos con su sabiduría acumulada a lo largo de generaciones y de todo lo que ella nos ofrece no sólo para su propia conservación, sino para encarar una arquitectura moderna sustentable y afín a su tiempo y su espacio.

La colección editorial nace como un fruto más de esta Red-AVI y han de ser un aporte más de quienes trabajamos por la defensa de esta maravillosa obra del genio humano. Porque, pese a todo, queremos lo que Aresti Segurola: que siga en pie la casa de mi padre.

Fernando Quiles
Investigador Principal
Red de Arquitectura Vernácula Iberoamericana (Red-AVI)